Mientras nosotros utilizamos nuestros productos con materiales plásticos, conducimos nuestros coches para visitar a nuestros amigos, llegar al trabajo o disfrutar del tiempo de ocio, nos alimentamos de productos cultivados y tratados mediante maquinaria y productos de la industria agroquímica o paseamos por aceras, caminos o pavimentos que necesitan de los derivados del petróleo, la fuga producida por BP en el Golfo de México sigue expulsando cantidades ingentes, difícilmente cuantificables de forma exacta, al mar. El crudo se esparce por el agua, pese a los intentos, mediante el uso agresivo de nocivos productos químicos para disolverlo o el intento de quemarlo, y, superando las barreras situadas en las costas con mayor riesgo, se mezcla entre la arena, las plumas de las aves autóctonas y se estanca en los humedales de Louisiana. La biodiversidad se ve atacada, la fauna muere, la pesca es impensable y el turismo, si no se trata del voluntariado, desciende. Las gentes de las tierras dañadas tendrá que convivir años con los residuos que aún siguen vertiéndose y las consecuencias que les son instrínsecas, permitiéndose sólo mantener su nivel de vida gracias a los subsidios y ayudas que BP pagará y que probablemente resulten insuficientes para reparar el daño causado.
Obama está enfadado, muy enfadado, y ha calificado el suceso como el 11 S medioambiental de los Estados Unidos, prometiendo un giro importante en su política energética (que como en prácticamente todo país mínimamente desarrollado depende del petróleo) sin llegar a ofrecer ninguna pista de hacia donde podrían ir los tiros o en que grado. Por el momento las licencias para nuevas perforaciones en costas americanas han sido suspendidas, aunque raramente, debido al negocio que ello supone y al beneficio público y privado (a expensas de los riesgos y las consecuencias medioambientales), tales perforaciones proyectadas se vean truncadas en el futuro. BP ya ha pagado sus multas y ha ofrecido fondos de ayuda, habiéndose encargado también, simplemente porque no hay nadie mejor que sepa hacerlo, de intentar sellar la brecha que aún expulsa oro negro al océano. La compañía además ha suspendido el pago de dividendos a a sus accionistas, dedicando, al menos por lo que se nos muestra, todo su esfuerzo técnico y económico en solucionar el problema que está dañando su imágen gravemente. Por supuesto, el perspicaz economista inglés tiembla ante la posible crisis de la gigante multinacional petrolera que aporta tanto dinero a los bolsillos ingleses y las arcas públicas de la nación.
Hoy, en Público, se nos dice que en el Delta del Níger los vertidos del líquido negro son continuos sin que ningún periódico se moleste en denunciarlo y sin protagonizar ningún titular de prensa. Las fugas de la empresa Exxon Mobil en las excavaciones de la región se suceden en una media de de cada 4 días debido a los sabotajes, excavaciones que extraen un supuesto 40% del petróleo americano. 40.000 toneladas de crudo cada año suponen el tinte de luto continuado para unas aguas que dejan una pesca contaminada a las poblaciones empobrecidas de la región.
La insociable sociabilidad que titula esta entrada del blog es el concepto utilizado por autores ilustrados, filósofos y pensadores de la modernidad, para calificar el paradójico resultado moral de las acciones egoístas o ajenas a la moralidad o buena intención. Así pues, el interés material privado de los europeos, en búsqueda de su propia riqueza, supuso un aumento generalizado de riqueza común. Es muy sencillo, el interés de un delantero por marcar goles y aumentar su prestigio beneficia al club en conjunto, del mismo modo que el interés del panadero por obtener dinero permite que nosotros podamos comer pan cada día. Esta obviedad, motor del progreso histórico, en mayor o menor medida, es la base fundamental del capitalismo y del actual modelo económico imperante, entrando, por supuesto, mil factores más en el juego. Si BP se hunde, Reino Unido también se hunde un poquito, y nuestros motores a gasolina con ellos.
Este concepto puede ser muy visible en el actual mundial de fútbol. SudAfrica se beneficia económicamente de un campeonato que, diversión y tradición a parte, no deja de ser un gran negocio para diversas compañías y organizaciones. Pero como en el caso del beneficio generado por el interés privado de BP o Exxon, no es oro todo lo que reluce. Los nuevos balones de Adidas diseñados para el acontecimiento deportivo son fabricados en zonas rurales de Pakistán, donde empleados que huyen del escandaloso paro y la precariedad de la agricultura trabajan largas jornadas laborales para cobrar entre 60 y 90 euros mensuales, según Labor Right Forum, la mitad del mínimo necesario para alimentar a una familia y asegurar una educación a sus hijos, pero suficiente, según William Anderson, el jefe de responsabilidad social corporativa de Adidas en la zona, como para obtener mayores ganancias que en la agricultura y no caer en la mendicidad.
Los inmensos ingresos que esos balones (a 25 euros el más cutre y 120 la réplica del utilizado en el mundial en el Corte Inglés) van a producir apenas revertirá en esos trabajadores que recibirán una ínfima parte de los mismos. De igual modo, el dinero que Exxon Mobil deja en Níger, que no es moco de pavo, apenas repercute en la sociedad, que vive con una esperanza de vida de 48 años. Se calcula que entre 1970 y 2000 los gobiernos nigerianos ingresaron unos 280.000 millones de euros gracias al petróleo, cantidades de dinero que de forma muy escasa han llegado a manos de aquellos que no viven de la corrupción política.
Uno de los gajes del liberalismo en filosofía moral y la teoría contractualista, considerando al hombre un ser libre con unos derechos inherentes que puede escoger el camino a seguir y pactar con sus congéneres dentro de unos límites constitucionales, es la creencia utópica de que existen asociaciones humanas y pactos en igualdad de condiciones. Por ello teorías como la ética dialógica de Habermas o el ejercicio del velo de la ignorancia de Rawls para alcanzar los principios de la justicia son vacuos, porque ambos acaban confesando la necesidad de unas condiciones ideales que no podemos encontrar en la práctica. Esa constitución política limitadora que mencionamos, en teoría, surgida de la veracidad incuestionable de los derechos inalienables del hombre, no es más que el producto de un pacto entre fuerzas de poder en la práctica.
Los ejemplos visibles de esta desproporción entre humanos en el momento de llegar a normas, pactos y asociaciones son los arriba descritos. Mientras la fuga de petróleo sigue abierta y trabajadores pakistaníes viven en la miseria, nosotros vivimos como duodécima nación de la UE con mayor PIB, en la que existen grandes desigualdades pero en la que un parado no vive en las condiciones paupérrimas en las que vive un parado en Pakistán. Nosotros encontramos el oro primero, los perjudicados por nuestros lujos tendrán que esperar a que la insociable sociabilidad les favorezca progresivamente, aunque sean en condiciones denunciables como las de las fábricas pakisataníes de Adidas. ¿Tendrán tanta paciencia?
lunes, 21 de junio de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
¿Hay algún economista en la sala?
China, Brasil, India, las nuevas potencias mundiales que están conjugando inversión extranjera, inversión endógena, exportaciones y altísimo crecimiento para convertirse, paulatinamente, en naciones de renombre internacional que ponen coto a la pobreza y precareidad que las caracterizaba. Las políticas sociales, que para obtener mayor éxito necesitan del funcionamiento de la economía privada, se multiplican en zonas donde también, como derivado de este crecimiento de la economía privada, hablando de una economía basada en cifras inconmensurables y repercusiones inabarcables, se multiplican los trapicheos, los ataques a la dignidad humana, la destrucción del medio ambiente, la biodiversidad y la variedad de estilos de vida tradicionales. Resultan cuestionables los objetivos de Kyoto o Copenhague si los países que hasta ahora no han significado nada en la suma total de contaminación y explotación de tierras y mares alcanzan niveles de vida semejantes al europeo o al americano.
Sudáfrica, gracias a un mundial de fútbol, obtiene un crecimiento económico que dicen semejante al propio de 15 años de vida rutinaria, invirtiéndose temporalmente en construcciones deportivas, alcanzándose cotas turísticas nunca antes vistas y asentándose, una nación ya puntera respecto a sus vecinos continentales, como un mercado estable digno de ser respetado y capaz de recibir inversiones ajenas a riesgos. Mientras esto ocurre, España pierde todo su crédito internacional al situarse, tras Grecia, como una de las principales siglas de los denostados PIGS, países económicamente malditos. No en vano se ha rumoreado desde Alemania (no sin descubrirse intereses financieros por parte de la misma) que España necesitaría del rescate preparado ya por el FMI y el Banco Europeo para las naciones europeas que se vean incapaces de solventar sus deudas.
De este modo las bajadas del Ibex se repiten a diario, las críticas políticas y el rechazo al gobierno es recurrente en cualquier debate, prime la ideología que prime, y la prima de riesgo de la deuda pública se acrecenta, esto es, las posibilidades de que España no pueda pagar su hipoteca, eso sí estudiadas especulativamente y sin que existe una ciencia firme que garantice que estas posibilidades se den en la realidad futura. Tales especulaciones (la macroeconomía puede tener mucho mayor grado de especulación que la filosofía y sin embargo ser el fundamento del actuar político del planeta) que pronostican un futuro negro para la deuda de España, la bajada de notas de las empresas (privadas y con intereses privados) dedicadas al análisis financiero de los países, conducen a un menor interés por la compra de deuda española (por la inversión de dinero en las arcas públicas de España) y aumentan el interés que esta tiene que pagar a sus acreedores. La paradoja es interesante, cuanto peor fama tienes, o peor imágen tienen de ti, peor eres realmente. La endeblez del sistema, semejante a un castillo de naipes, que sin embargo es el que permite nuestro alto nivel de vida y las innumerables prestaciones sociales, queda demostrada por la misma crisis económica, producto de un efecto dominó que nació en las finanzas americanas.
Sin embargo el director del FMI, Dominique Strauss-Khan (un socialista francés a cargo del buen funcionamiento del capitalismo occidental europeo), reunido con Zapatero, ha augurado un futuro estable para España, desmintiendo los rumores de quiebra a la griega transmitidos por medios periodísticos y alabando la nueva reforma laboral. ¿Qué significa esto? Primero Europa demandó un recorte del déficit, algo jodido para todos pero lógico teniendo en cuenta que no es sano ni recomendable gastar más dinero del que se tiene y se prevé obtener, después los mercados, esa entelequia que gobierna el mundo, demandaron, o eso se nos dice, una reforma laboral, reforma que sin embargo todos sabemos, incluido el gobierno (tomando en cuenta sus previsiones), no acabará con el problema capital español, el paro desorbitado. Con todo, tras el anuncio de las medidas de la reforma y el elogio del presidente del FMI, incuyéndose también la ampliación de deuda española que se llevó a cabo sin problemas aunque a mayor precio, es decir, con mayores intereses a pagar, la prima de riesgo baja y la bolsa sube, todo funciona un poquito mejor, o un poquito menos peor.
Concluyamos este batiburrillo de datos de una vez. Lo que está ocurriendo en España no es otra cosa más que una exhibición, remodelaciones en el escaparate. Si una mala imágen es lo que perjudica al país, lo que este necesita es mejorarla, y mejorarla al gusto de los inversores que van a poner pasta si gustamos, por ello un partido socialista toma medidas impropias de su ideología y promueve ridiculamente el optimismo en los medios, porque sabe que sin los poderosos con pasta la economía española, nuestro estilo de vida, se va al garete. Esto está ocurriendo en el mundo, los países en vías de expansión, con sus políticas laborales ultraprecarias son un paraíso para la inversión extranjera, todo producto proveniente de una multinacional es fabricado en China, los países occidentales más endebles, aunque poseen una fuerte economía propia que les permite lujos que en otras tierras se desconocen (o se conocen con comprensible envidia), pierden el apoyo del dinero de esas multinacionales que únicamente se dedican a realizar despidos y deslocalizaciones para producir menos, puesto que se consume menos, y para producir más en tierras donde los precios de producción son más baratos.
Es así, estamos vendidos al dinero ajeno, a los poderosos del mundo. Si la inversión extranjera desaparece, las exportaciones, el turismo y la economía interna se empobrece. El déficit crece y toca reducir salarios a funcionarios y congelar jubilaciones. Podemos prescindir de ese dinero exterior, como hace Cuba, pero para ello deberíamos vivir en las condiciones cubanas, muy por debajo de nuestro acomodado gusto "desarrollado". Y mientras criticamos a un gobierno inútil, denunciamos los recortes presupuestarios enviando mensajes de móvil a los rancios programas televisivos y maldecimos al vil dinero que tanto ansiamos, millones y millones de personas pasan hambre.
Sudáfrica, gracias a un mundial de fútbol, obtiene un crecimiento económico que dicen semejante al propio de 15 años de vida rutinaria, invirtiéndose temporalmente en construcciones deportivas, alcanzándose cotas turísticas nunca antes vistas y asentándose, una nación ya puntera respecto a sus vecinos continentales, como un mercado estable digno de ser respetado y capaz de recibir inversiones ajenas a riesgos. Mientras esto ocurre, España pierde todo su crédito internacional al situarse, tras Grecia, como una de las principales siglas de los denostados PIGS, países económicamente malditos. No en vano se ha rumoreado desde Alemania (no sin descubrirse intereses financieros por parte de la misma) que España necesitaría del rescate preparado ya por el FMI y el Banco Europeo para las naciones europeas que se vean incapaces de solventar sus deudas.
De este modo las bajadas del Ibex se repiten a diario, las críticas políticas y el rechazo al gobierno es recurrente en cualquier debate, prime la ideología que prime, y la prima de riesgo de la deuda pública se acrecenta, esto es, las posibilidades de que España no pueda pagar su hipoteca, eso sí estudiadas especulativamente y sin que existe una ciencia firme que garantice que estas posibilidades se den en la realidad futura. Tales especulaciones (la macroeconomía puede tener mucho mayor grado de especulación que la filosofía y sin embargo ser el fundamento del actuar político del planeta) que pronostican un futuro negro para la deuda de España, la bajada de notas de las empresas (privadas y con intereses privados) dedicadas al análisis financiero de los países, conducen a un menor interés por la compra de deuda española (por la inversión de dinero en las arcas públicas de España) y aumentan el interés que esta tiene que pagar a sus acreedores. La paradoja es interesante, cuanto peor fama tienes, o peor imágen tienen de ti, peor eres realmente. La endeblez del sistema, semejante a un castillo de naipes, que sin embargo es el que permite nuestro alto nivel de vida y las innumerables prestaciones sociales, queda demostrada por la misma crisis económica, producto de un efecto dominó que nació en las finanzas americanas.
Sin embargo el director del FMI, Dominique Strauss-Khan (un socialista francés a cargo del buen funcionamiento del capitalismo occidental europeo), reunido con Zapatero, ha augurado un futuro estable para España, desmintiendo los rumores de quiebra a la griega transmitidos por medios periodísticos y alabando la nueva reforma laboral. ¿Qué significa esto? Primero Europa demandó un recorte del déficit, algo jodido para todos pero lógico teniendo en cuenta que no es sano ni recomendable gastar más dinero del que se tiene y se prevé obtener, después los mercados, esa entelequia que gobierna el mundo, demandaron, o eso se nos dice, una reforma laboral, reforma que sin embargo todos sabemos, incluido el gobierno (tomando en cuenta sus previsiones), no acabará con el problema capital español, el paro desorbitado. Con todo, tras el anuncio de las medidas de la reforma y el elogio del presidente del FMI, incuyéndose también la ampliación de deuda española que se llevó a cabo sin problemas aunque a mayor precio, es decir, con mayores intereses a pagar, la prima de riesgo baja y la bolsa sube, todo funciona un poquito mejor, o un poquito menos peor.
Concluyamos este batiburrillo de datos de una vez. Lo que está ocurriendo en España no es otra cosa más que una exhibición, remodelaciones en el escaparate. Si una mala imágen es lo que perjudica al país, lo que este necesita es mejorarla, y mejorarla al gusto de los inversores que van a poner pasta si gustamos, por ello un partido socialista toma medidas impropias de su ideología y promueve ridiculamente el optimismo en los medios, porque sabe que sin los poderosos con pasta la economía española, nuestro estilo de vida, se va al garete. Esto está ocurriendo en el mundo, los países en vías de expansión, con sus políticas laborales ultraprecarias son un paraíso para la inversión extranjera, todo producto proveniente de una multinacional es fabricado en China, los países occidentales más endebles, aunque poseen una fuerte economía propia que les permite lujos que en otras tierras se desconocen (o se conocen con comprensible envidia), pierden el apoyo del dinero de esas multinacionales que únicamente se dedican a realizar despidos y deslocalizaciones para producir menos, puesto que se consume menos, y para producir más en tierras donde los precios de producción son más baratos.
Es así, estamos vendidos al dinero ajeno, a los poderosos del mundo. Si la inversión extranjera desaparece, las exportaciones, el turismo y la economía interna se empobrece. El déficit crece y toca reducir salarios a funcionarios y congelar jubilaciones. Podemos prescindir de ese dinero exterior, como hace Cuba, pero para ello deberíamos vivir en las condiciones cubanas, muy por debajo de nuestro acomodado gusto "desarrollado". Y mientras criticamos a un gobierno inútil, denunciamos los recortes presupuestarios enviando mensajes de móvil a los rancios programas televisivos y maldecimos al vil dinero que tanto ansiamos, millones y millones de personas pasan hambre.
lunes, 14 de junio de 2010
Jaimas, mujeres y petróleo
El domingo 13 de junio de 2010, Miguel Ángel Moratinos, junto con su homóloga suiza, pactaron con Muamar al Gaddafi la liberación del empresario suizo Max Göldi, retenido en Libia durante dos años y quien hoy llegaba a territorio suizo. El ministro de exteriores, Moratinos, es uno de los ministros menos considerados del gobierno español, pero que, con total desconocimiento de causa, me atrevería a decir que de los más relevantes y más activos en los movimientos políticos del país, dentro de su esfera, las relaciones internacionales. Moratinos, varias veces embajador español a lo largo del ancho mundo y experto conocer de Oriente Próximo al haber dirigido la embajada israelí y haber participado en conversaciones palestino-isaraelíes, también partícipe en alguna reunión del insuflador de conspiraciones y paranoias club Bildelberg, y habiendo, hace no mucho, salvado el culo al ejecutivo español con la ayuda de Francia y la ofrenda de privilegios económicos europeos a Marruecos por el caso de Aminatu Haidar, ya llevaba tiempo gestando esta hoy anunciada liberación, viajando ya en marzo para mediar en el conflicto formado entre Suiza y Libia.
El conflicto, en sí, parece muy simple, una pequeña pelea entre papás. Uno de los hijos de Gaddafi, Hanibal, conocido por sus escándalos en Francia por conducción temeraria y golpear a su novia embarazada, fue detenido en territorio suizo, al parecer, por maltratar al personal de un hotel, siendo apresado durante una noche en una comisaria a expensas de su supuesta inmunidad diplomática. Gaddafi, por cierto, es el líder de facto (siempre quise utilizar esta expresión) libio, no ostentando ningún cargo oficial, sino meramente honorífico, pero mandando como el que más, habiendo, como alto cargo militar, llevado a cabo una revolución de carácter socialista en Libia e imponiéndose como autoridad en el país africano que más PIB y desarrollo posee debido a la abundancia del petróleo, pese a predominar la ausencia del cumplimiento de derechos, tal como denuncian organizaciones en defensa de los Derechos Humanos (como Amnistía Internacional o la Liga Libia por los Derechos Humanos , que para colmo tiene su sede en Ginebra) y movimientos libios críticos con las detenciones políticas tan propias de dictaduras antidemocráticas.
Volviendo a la historia del hijo, como represalia por la detención, así como por la publicación en diarios suizos de imágenes del hijo en el calabozo (de nuevo lo que duele no es la verdad, sino el conocimiento ajeno y directo de la verdad), Libia retuvo a dos empresarios suizos. La consiguiente reacción suiza fue la de restringir los visados a un centenar de personajes destacados libios, incluido el propio Gaddafi, para entrar en el espacio Schengen (formado por la mayoría de países de la Unión Europea, más Noruega, Islandia y la propia Suiza). Libia respondió suspendiendo la concesión de visados a esos mismos países, pero con tres salvedades: a los ciudadanos de España, Italia y Malta le extiende permisos nacionales para que entren en el país. Posteriormente retiró dinero de cuentas suizas y denegó la exportación de petróleo al país. Mucho tiempo después, uno de los empresarios retenidos, fue liberado, el segundo, el tal Göldi, queda hoy en libertad, aliviándose, quizá gracias a esta enigmática mediación suizo-española, las tensiones entre el país europeo de las altas montañas y ricos bancos y el país africano del árido desierto y el oro negro.
Entre las cesiones a Libia por el "rescate" se incluyen una investigación judicial por la detención de Hanibal y una compensación por la publicación de las imágenes en periódicos suizos, publicación por la que la ministra suiza debió pedir disculpas, algo así como pedir disculpas a un dictador extranjero por la libertad de expresión. Lo curioso es que, en la reunión oficial entre los ministros europeos y Gaddafi, en su jaima, siempre presente hallá donde va, se encontraban, como dice El País, por "otros asuntos" (no especificados), el primer ministro italiano Silvio Berlusconi y el primer ministro de Malta, ese gran desconocido, Lawrence Gonzi. ¿Qué hacían allí? Por lo que parece, y gracias a la ayuda de un supuesto diario maltés y mis ínfimos conocimientos de inglés, la reunión trató varios asuntos de orden diplomático y económico, puesto que, al fin y a cabo, estas cuestiones se solucionan así, con el trapicheo, los favores, las cesiones y el "change". Por lo poco que nos dice el Malta Independent, que ya dice más que nuestros medios españoles, se trataron temas como el de la inmigración ilegal o las relaciones entre la Unión Europea y Libia, asuntos ante los cuales desconocemos totalmente lo debatido.
Resulta, curioso, cómico, que en lugar tan exótico como una jaima estén reunidos estos personajes tan relevantes a nivel internacional, destacando entre ellos Berlusconi y Gaddafi, que si bien poco tienen que ver en su supuesta ideología política, tirando uno al liberalismo con aires de corrupción y el otro hacía un socialismo personalista del tipo chavista pero a la africana (por algo este le ofrecería la condecoración de la espada de Simón Bolívar), ambos, defensores de la democracia ante las cámaras, no parecen serlo por sus actos. Poseen, también los dos, cierta afición por las mujeres muy en común. Si uno contrataba modelos y jovencitas para sus fiestas privadas, del otro sabemos que invitaba a muchachas guapas y jóvenes, prefernemtenete modelos, para asisitr a charlas en defensa de la religión islámica y la difusión del Corán, recibiendo dinero a cambio. Por si el intento de convertir a la religión verdadera a un centenar de mozas "sexis" no fuese suficiente bizarrada, el "semi-dictador" tiene para sí como elemento de protección a la denominada guardia amazónica. Esta consiste en 200 mujeres vírgenes hábilmente entrenadas en las artes marciales y el uso de armas de fuego. Sí, en eso se invierte parte de nuestro dinero gastado en hacer funcionar los coches que tanto necesitamos.
Es muy clarificador comprobar como desde Occidente se demoniza el gobierno cubano (que por muy buenas razones que tenga a la sazón del odio yanki y en defensa de políticas socialistas, es un gobierno no democrático que priva de la libertad de expresión), mientras que lame el culo a desequilibrados ególatras como Gaddafi ante el que siempre hay tiempo para bajarse los pantalones debido a la sed de petróleo europea. Por el contrario, con Chávez, podemos tomar la estrategia de criticar indiscriminadamente sus acciones y palabras (y no, las más de las veces, sin razón) a la vez que importamos su petróleo y le vendemos armas. Quizá lo que moleste no sea su posible actitud represiva, sino sus acciones soberanistas, nacionalizaciones o el desvio de exportaciones a territorio suramericano, traducido: que los países más allá del océano dejen de comportarse como la colonia que siempre fueron.
El conflicto, en sí, parece muy simple, una pequeña pelea entre papás. Uno de los hijos de Gaddafi, Hanibal, conocido por sus escándalos en Francia por conducción temeraria y golpear a su novia embarazada, fue detenido en territorio suizo, al parecer, por maltratar al personal de un hotel, siendo apresado durante una noche en una comisaria a expensas de su supuesta inmunidad diplomática. Gaddafi, por cierto, es el líder de facto (siempre quise utilizar esta expresión) libio, no ostentando ningún cargo oficial, sino meramente honorífico, pero mandando como el que más, habiendo, como alto cargo militar, llevado a cabo una revolución de carácter socialista en Libia e imponiéndose como autoridad en el país africano que más PIB y desarrollo posee debido a la abundancia del petróleo, pese a predominar la ausencia del cumplimiento de derechos, tal como denuncian organizaciones en defensa de los Derechos Humanos (como Amnistía Internacional o la Liga Libia por los Derechos Humanos , que para colmo tiene su sede en Ginebra) y movimientos libios críticos con las detenciones políticas tan propias de dictaduras antidemocráticas.
Volviendo a la historia del hijo, como represalia por la detención, así como por la publicación en diarios suizos de imágenes del hijo en el calabozo (de nuevo lo que duele no es la verdad, sino el conocimiento ajeno y directo de la verdad), Libia retuvo a dos empresarios suizos. La consiguiente reacción suiza fue la de restringir los visados a un centenar de personajes destacados libios, incluido el propio Gaddafi, para entrar en el espacio Schengen (formado por la mayoría de países de la Unión Europea, más Noruega, Islandia y la propia Suiza). Libia respondió suspendiendo la concesión de visados a esos mismos países, pero con tres salvedades: a los ciudadanos de España, Italia y Malta le extiende permisos nacionales para que entren en el país. Posteriormente retiró dinero de cuentas suizas y denegó la exportación de petróleo al país. Mucho tiempo después, uno de los empresarios retenidos, fue liberado, el segundo, el tal Göldi, queda hoy en libertad, aliviándose, quizá gracias a esta enigmática mediación suizo-española, las tensiones entre el país europeo de las altas montañas y ricos bancos y el país africano del árido desierto y el oro negro.
Entre las cesiones a Libia por el "rescate" se incluyen una investigación judicial por la detención de Hanibal y una compensación por la publicación de las imágenes en periódicos suizos, publicación por la que la ministra suiza debió pedir disculpas, algo así como pedir disculpas a un dictador extranjero por la libertad de expresión. Lo curioso es que, en la reunión oficial entre los ministros europeos y Gaddafi, en su jaima, siempre presente hallá donde va, se encontraban, como dice El País, por "otros asuntos" (no especificados), el primer ministro italiano Silvio Berlusconi y el primer ministro de Malta, ese gran desconocido, Lawrence Gonzi. ¿Qué hacían allí? Por lo que parece, y gracias a la ayuda de un supuesto diario maltés y mis ínfimos conocimientos de inglés, la reunión trató varios asuntos de orden diplomático y económico, puesto que, al fin y a cabo, estas cuestiones se solucionan así, con el trapicheo, los favores, las cesiones y el "change". Por lo poco que nos dice el Malta Independent, que ya dice más que nuestros medios españoles, se trataron temas como el de la inmigración ilegal o las relaciones entre la Unión Europea y Libia, asuntos ante los cuales desconocemos totalmente lo debatido.
Resulta, curioso, cómico, que en lugar tan exótico como una jaima estén reunidos estos personajes tan relevantes a nivel internacional, destacando entre ellos Berlusconi y Gaddafi, que si bien poco tienen que ver en su supuesta ideología política, tirando uno al liberalismo con aires de corrupción y el otro hacía un socialismo personalista del tipo chavista pero a la africana (por algo este le ofrecería la condecoración de la espada de Simón Bolívar), ambos, defensores de la democracia ante las cámaras, no parecen serlo por sus actos. Poseen, también los dos, cierta afición por las mujeres muy en común. Si uno contrataba modelos y jovencitas para sus fiestas privadas, del otro sabemos que invitaba a muchachas guapas y jóvenes, prefernemtenete modelos, para asisitr a charlas en defensa de la religión islámica y la difusión del Corán, recibiendo dinero a cambio. Por si el intento de convertir a la religión verdadera a un centenar de mozas "sexis" no fuese suficiente bizarrada, el "semi-dictador" tiene para sí como elemento de protección a la denominada guardia amazónica. Esta consiste en 200 mujeres vírgenes hábilmente entrenadas en las artes marciales y el uso de armas de fuego. Sí, en eso se invierte parte de nuestro dinero gastado en hacer funcionar los coches que tanto necesitamos.
Es muy clarificador comprobar como desde Occidente se demoniza el gobierno cubano (que por muy buenas razones que tenga a la sazón del odio yanki y en defensa de políticas socialistas, es un gobierno no democrático que priva de la libertad de expresión), mientras que lame el culo a desequilibrados ególatras como Gaddafi ante el que siempre hay tiempo para bajarse los pantalones debido a la sed de petróleo europea. Por el contrario, con Chávez, podemos tomar la estrategia de criticar indiscriminadamente sus acciones y palabras (y no, las más de las veces, sin razón) a la vez que importamos su petróleo y le vendemos armas. Quizá lo que moleste no sea su posible actitud represiva, sino sus acciones soberanistas, nacionalizaciones o el desvio de exportaciones a territorio suramericano, traducido: que los países más allá del océano dejen de comportarse como la colonia que siempre fueron.
Breve y probablemente engañosa introducción
Bienvenidos al blog El rumiar de la vaca, nacido en el seno de una mente cercana al aburrimiento patológico en periodos incongruentes. El fin de esta web es hacer llegar, aunque tan sólo sea a unos poquitos, informaciones, opiniones, verdades y falsedades referentes a la actualidad. Se abarcarán aquí todos los ámbitos, primando quizá las cuestiones políticas, por pertenecer, según los sabios, el ser humano a la categoría de animal político (poco importan las plumas), así como otras temáticas menos importantes y por ello menos aburridas como el cine, la sociedad o la literatura (esto son meros ejemplos, ya veremos en qué evoluciona esto), que supondrán mayor variedad al blog. En cualquier caso, independientemente del tema que traten los textos, quede bien claro que este blog es, como la absoluta mayoría, un blog de autor, totalmente supeditado a la conciencia del escritor, sus caprichos y su saber hacer para entretener, educar o pervertir mentes ajenas.
Serán siempre prioritarias las cuestiones de actualidad, por pretender, este humilde autor, realizar la sabia actividad que la vaca recomienda, masticar dos veces lo comido, esto es, reinterpretar el acontecer continuo de los hechos que forman el mundo. No inventé yo la metáfora, la tomé prestada por útil y por encajar perfectamente con la intención de este pequeño rincón de internet. Rumiaremos en este blog las ideas y noticias que el periodismo oficial, con su autoridad como cuarto poder, o como vía de fuerzas políticas y empresariales para la formación de opinión de las masas, ofrece a diario en este mundo que dicen saturado de información. Realizaremos, pues, una sana actividad de metaperiodismo, aportando nuevas perspectivas a informaciones dadas, y opinando sobre las mismas desde una posición abierta, polifacética, escéptica y presumiblemente política.
Esto no es sólo un desierto deshabitado en el que complacer a un colega para aumentar su autoestima, probablemente se convierta en un desierto deshabitado, pero repleto de riqueza y valor para aquellos que busquen algo de entretenimiento ágil a través del análisis inteligente y divertido de la actualidad.
¡A rumiar!
Serán siempre prioritarias las cuestiones de actualidad, por pretender, este humilde autor, realizar la sabia actividad que la vaca recomienda, masticar dos veces lo comido, esto es, reinterpretar el acontecer continuo de los hechos que forman el mundo. No inventé yo la metáfora, la tomé prestada por útil y por encajar perfectamente con la intención de este pequeño rincón de internet. Rumiaremos en este blog las ideas y noticias que el periodismo oficial, con su autoridad como cuarto poder, o como vía de fuerzas políticas y empresariales para la formación de opinión de las masas, ofrece a diario en este mundo que dicen saturado de información. Realizaremos, pues, una sana actividad de metaperiodismo, aportando nuevas perspectivas a informaciones dadas, y opinando sobre las mismas desde una posición abierta, polifacética, escéptica y presumiblemente política.
Esto no es sólo un desierto deshabitado en el que complacer a un colega para aumentar su autoestima, probablemente se convierta en un desierto deshabitado, pero repleto de riqueza y valor para aquellos que busquen algo de entretenimiento ágil a través del análisis inteligente y divertido de la actualidad.
¡A rumiar!
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